Desde 1988, el Belén de la Cofradía de la Macarena es uno de los más visitados de Onda. En sus comienzos, se montaba en la Sede de la Cofradía, en la Plaza de la Sinagoga, tras la Iglesia de Ntra. Señora de la Asunción. Allí se podía observar un Belén, que con el tiempo comenzó a perfeccionarse, a mostrar cada vez más pasajes, no sólo de los primeros días de Jesús de Nazaret, sino de toda su vida. Del nacimiento hasta su crucifixión y posterior resurrección, los visitantes podían asistir a un despliegue de técnología y planificación, que, con el tiempo, permitió que las piedras se movieran y que los truenos y relámpagos sonaran con fuerza en la pequeña representación. Hoy, tras el traslado de la sede a la calle Metge Miquel Gimeno, tras el Centro de Salud, el Belén ha comenzado de nuevo desde el principio, dejando atrás los avances que se habían recogido en el anterior montaje. El Belén cuenta con más de 400 figuras, entre figuras y edificios. Entre las figuras, muchas de ellas están animadas y es posible ver como los herreros trabajan, los reyes se desplazan por las laderas de las colinas, o el niño se agita inquieto. Las maquetas que se exponen en el diorama son réplicas fieles de edificios que se pueden encontrar en Onda, y que son obra de uno de los equipos que montan el eleborado nacimiento. Así, El Salvador presta su imagen a la posada donde la Virgen y su esposo intentan alojarse, mientras que la Font de Dins forma parte de la Plaza de los Oficios, donde algunos artesanos trabajan. La iglesia de la Ermita del Carmen es uno de los templos, y el Molí de la Reixa es también parte del decorado. Para montar este repaso a la vida de Jesús de Nazaret se ha necesitado el trabajo de treinta personas, a un ritmo de tres horas diarias durante dos meses. Un equipo se ha encargado de la preparación de los decorados, otro de la parte eléctrica y mecánica, y finalmente, otro de la pintura. El Belén, que comenzó con figuras estáticas, irá perfeccionándose año a año, hasta volver a contar con los efectos de sonido y luces con que acabó contando en su ubiciación anterior. En cuanto a número de visitas, el Belén de la Macarena ha llegado a registrar a diez mil personas durante las semanas que está montado. Este año, se esperán alrededor de tres mil, hasta que se desmonte, después de las fiestas.
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