En los últimos años, se está produciendo un fenómeno que posibilita el acercamiento de los nuevos escritores al extenso y rico bagaje cultural que ha propiciado décadas de entretenimiento, dándoles una imagen más actúal y más cercana a los lectores de este nuevo siglo. Se trata de la liberación de los personajes y escritos clásicos, que una vez terminado su ciclo comercial pasan a ser propiedad universal de toda la Humanidad.
Es el caso del gran detective londinense, creación de Sir Arthur Conan Doyle, que tantas y tantas páginas llenó con sus increíbles deducciones e intrigantes casos. En esta ocasión, con la pluma siempre efectiva del veterano Rodolfo Martinez, el ya anciano sabueso se traslada a la España partida por la Guerra Civil, tras la pista de uno de los libros más buscados de la Historia, el mítico e inexistente Necronomicón, volumen recurrente en la obra de otro grande la literatura fantástica, H.P. Lovecraft.
En medio del conflicto español, varios integrantes de los servicios secretos británicos se unen a otros personajes míticos de la época, tanto ficticios y muy conocidos, como reales y de recuerdo cercano.
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SHERLOCK HOLMES Y LAS HUELLAS DEL POETA BIBLIOPOLIS FANTÁSTICA. AUTOR: Rodolfo Martínez. PVP; 18,95 EUROS
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Entre los primeros, es fácil encontrar la presencia del icono superheroico por antonomasia, disimulado pero claramente reconocible, la sardónica sonrisa del propietario de aquel bar de Casablanca, o, en el caso de los reales, al mismo Lovecraft, Robert Capa, o el mísmisimo Winston Churchill.
Un cóctel de referencias que, una vez metido en el juego, hace que el ojo del lector trabaje intentando descubrir qué personaje es ese con el que se para a hablar Holmes, ese que ayuda en determinado momento, o el que aporta una pista para confundir a los investigadores.
Desde Kansas a Madrid, pasando por Toledo o Gijón, la acción de esta interesante novela nos lleva a la realidad de los años 30, junto a personajes que tuvieron cosas que decir, desde sus tribunas imaginarias o desde los periódicos de la época, unidos en una trama al más puro estilo Holmesiano, en la segunda obra que Martinez dedica al gran detective.
Una buena lectura, intrigante, emocionante, y con el aliciente del juego del "quien es quien".
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